Revetlla de Sant Joan: La Noche de Brujas Catalana

La Revetlla de Sant Joan (23 de junio) es, junto con la Navidad, una de las mayores fiestas de Cataluña, no sólo en términos de tradiciones y costumbres, sino en un sentido antropológico y mágico. La Revetlla está anclada en el inconsciente del pueblo catalán como una noche mágicamente poderosa, seguramente la más poderosa del año. Aún hoy perduran costumbres que, como siempre, se ven eclipsadas en el terreno de la reconstrucción pagana por lo lejano y exótico de celebrar algo bajo nombres tan sugerentes como el Mittsommer, o Litha o simplemente solsticio de verano; así pues, me veo en deuda con mis ancestros, y considero que la Revetlla debiera recuperar el status preeminente de gran fiesta pagana y brujeril de Cataluña.

Historia:

A diferencia de la noche del solsticio de invierno, Navidad, los intentos de cristianizar esta fiesta no han sido en absoluto un éxito. Aún hoy, después de siglos de prohibiciones y del devenir de las modas, la “Nit més curta” (La Noche más Corta) -y el día más largo- alberga una enorme variedad de tradiciones, y aunque entre ellas predominan las referentes al fuego, el agua, las plantas y el Otro Mundo también tienen un papel destacado.
Como ya se ha dicho, esta fiesta se celebra desde épocas precristianas, aunque no se tiene claro si es indoeuropea o si pudiera llegar a ser anterior a la existencia de esos pueblos. Astrológicamente, es una celebración observable. La Revetlla, la víspera de San Juan, tiene lugar la noche más corta, que será sucedida por el día más largo, con lo que la luz y el fuego, representativo del apogeo solar, del mayor punto de actividad del Sol y la incidencia de sus rayos en la tierra, la luz y el fuego son capitales en esta celebración.
Aun que no se sabe a ciencia cierta la época en que empezó a celebrarse esta festividad, se sabe que en la Edad Media ya existía como tal, ya cristianizada, pero por analogías con otros pueblos, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que la Revetlla, y el día siguiente, en forma continua, se celebran en este territorio desde antes de la llegada del Cristianismo en Europa. Prueba de ello es el hecho que el año 1917, cuando se promulgó el derecho canónico, la Revetlla y San juan dejaron de ser consideradas fiestas de precepto.

El fuego:

La hoguera y todo lo relacionado con la luz y el fuego es lo que mejor define la Noche de las Brujas. La hoguera, símbolo del calor y el Sol, estructura la fiesta entera: se danza alrededor de ellas, se saltan, se guardan sus cenizas… El fuego es un elemento purificador en ensalzador de la energía de la comunidad, potenciador de la fortuna, y cura las enfermedades. En ese sentido, la hoguera de la Revetlla tiene que ser espectacular, una obra que compita con la luz del Sol, para que así haya un continuo entre la el día de la víspera y el día del solsticio, como si el Sol no se pusiera. Saltar el fuego era una práctica bastante extendida en Cataluña entre los mozos del pueblo para asegurarse encontrar pareja, y las parejas que lo saltan cogidos de la mano validan su unión. El fuego es elemento de la fertilidad, de la prosperidad de la vida. También hay la costumbre extendida de hacer pasar el ganado y a los miembros de la comunidad por encima de las brasas, rodeando la hoguera o bien haciéndolos pasar entre dos hogueras, actividad extendidísima en otras culturas indoeuropeas, como los fuegos célticos de Beltane y las celebraciones de Walpurgisnacht germánicas, ambas del 1 de mayo.

Cuando los ritos alrededor del fuego empezaron a molestar a la iglesia, por ejemplo, se prohibió, mediante los escritos del concilio de Constantinopla (680) hacer toda clase de hogueras por aquellas fiestas. Podemos deducir entonces, que era una práctica muy común y que creaba problemas de praxis religiosa por ser un remanente de las prácticas precristianas. Curiosamente, se encuentran textos de principios del siglo XII sobre la variedad de hogueras que se encendían por esas fechas, variedades entre las que se encuentra una particularmente interesante:
“los muchachos en algunos sitios recogen restos y huesos y lo prenden todo (…) También encienden antorchas con las que recorren los campos; en tercer lugar, hacen una rueda, la prenden y la echan a rodar (…)”

La comitiva del Otro Mundo:

La Revetlla se considera una noche de altísima actividad en el folklore mágico de Cataluña. Aparte de las creencias sobre aquellas brujas que se reunían y se reúnen en los dólmenes y puentes para celebrar sus sabbath. Los gambutzins, menairons, hadas, goges y encantades son protagonistas, junto con la posibilidad de encontrar comitivas fantasmales como la del Comte Arnau. Es una noche de alta actividad feérica, pues, y las posibilidades de contactar con esos personajes, así como la oportunidad de llevar a cabo tareas adivinatorias y elaborar pociones, ungüentos, y demás es algo muy recomendado, pues todo el reino natural -en contacto con el Otro Mundo- está en plena ebullición energética.

En Cataluña se sabe que la iglesia pasó a considerar demonios o seres infernales todos aquellos personajes del folklore popular, y seres del Otro Mundo, y no es extraño entonces entender que los días 23 y 24 de junio se llevaran a cabo las “Trobades de Diables de Cataluña”, pues aunque demonizados, la comunidad nunca ha estado dispuesta a perder los seres que una vez poblaron su mitología.

El agua:

Este medio adquiere, a partir del punto de la media noche, la capacidad de curar y proporcionar fortuna, ya sea en el mar, en fuentes, en ríos o lagos. Como ya se ha dicho, se dice que goges, encantades i dones d’aigua aparecen en sus emplazamientos conocidos. Incluso el rocío de la mañana de Sant Joan tiene propiedades mágicas, curativas y revitalizantes. Peregrinajes e inmersiones en esas localizaciones lo atestiguan, y una vez allí, lavarse, beber o frotar partes dañadas del cuerpo; estos ritos no serían algo nuevo, de hecho hay testimonios escritos que datan de principios del siglo XV, como en algunas cartas de Martí L’Humà.

Otra costumbre, ahora cada vez menos practicada respecto las fuentes y recursos de agua, era la de adornarlas con flores, llevarles comida, y coronas con flores, como haciendo una ofrenda a los poderes fecundos del agua.

La fertilidad:

Se ha deducido, a partir de las coincidencias que la Revetlla presenta con otras fiestas precristianas europeas, que esta fiesta era un momento escogido para formar parejas estables, llevar a cabo compromisos, y por qué no decirlo, empezar a crear descendencia. Más allá de la mal considerada “orgía” que todos imaginan en un festival de fuego, comida, y agua, había seguramente danzas simbólicas en pareja, celebraciones con instrumentos de diversa índole -ya sean faies o fallas, y demás ritos pequeños. Lo único que ha quedado rememorando esas antiguas costumbres son las prácticas en las que se buscaba adivinar quién sería o a qué se dedicaría la futura pareja, con cera y agua, o como la práctica de tirar gotas de plomo en agua para ver qué formas resultaban, cosa que ayudaba a predecir a las muchachas con qué hombre iban a casarse.

El ganado:

Citando a Soler i Amigó, el día después de la Revetlla, así pues, San Juan, era un día clave en lo referente a las actividades ganaderas de los pueblos catalanes: “en algunas comarcas era el día de subir las ovejas al monte; y los pastores empezaban a rezar el Padre Nuestro del Lobo al punto de la salida del Sol, durante nueve días seguidos. (…) Ese día los cuidadores de las masías o “masovers” pagaban tributos a sus terratenientes, ponían en regla alquileres y cerraban tratos con los jornaleros del campo.”

Las plantas mágicas dela Revetlla:

Verbena Officinalis

Como ya hemos mencionado, las plantas multiplican y potencian sus poderes durante la noche de la Revetlla y la madrugada de San Juan. De hecho, se cree que sólo el hecho de pasear por el bosque de noche ya cura de cualquier mal.
La recolección de estas hierbas de Sant Joan no está exenta, pero, de rituales y supersticiones, como la de recolectarlas siempre antes de que amanezca, o recogerlas con los ojos cerrados o tapándose la vista con un pañuelo.
-verbena: atraía la suerte.
-albahaca: se usaba para encantar y enamorar.
-trébol
-muérdago
-ruda: clavada en la puerta, protege contra los malos espíritus, y protege contra las brujas.
-malva
-hinojo
-helecho, seguramente la planta estelar de la Revetlla. Su color dorado se considera poderoso y capaz de atraer la fortuna.

Aún así, hay que destacar una práctica relacionada con el roble que data de tiempos ancestrales, y que recoge Joan Soler i Amigó en la Enciclopedia de la Fantasia Popular Catalana: la noche de la Revetlla se pasaban a los niños enfermos, con malformaciones o defectos de nacimiento por encima de la madera de roble o entre sus ramas y hojas, seguramente como reminiscencia de un antiguo ritual de “guarició”.
Apenas se conocen ritos completos referentes a las plantas, pero cuando se mira la brujería popular catalana, la cosa cambia. Se decía, por ejemplo, que las brujas del Pedraforca se reunían en la Revetlla, y tras recoger esas plantas, cantaban o recitaban lo siguiente:
Alfàbrega i valeriana,
menta i ruda
salven tota criatura

(Albahaca y valeriana,
menta y ruda
salvan toda criatura)

Ruda i valeriana
menta i alfàbrega,
tot ho cura i tot ho salva.

(Ruda y valeriana
menta y albahaca,
todo lo curan y todo lo salvan.)

Menta i alfàbrega,
ruda i valeriana
salven tota persona nada.

(Menta y albahaca
ruda y valeriana
salvan toda persona nacida.)

Ruda i Valeriana,
alfàbrega i sàlvia
tot el món salven.

(Ruda y valeriana,
albahaca y salvia
a todo el mundo salvan.)

Celebraciones y ritos locales:

-Carreras por los bosques del Pallars: los habitantes de algunos pueblos del Pallars recorren el bosque o bajan las montañas cargando troncos en llamas llamados “falles”. Los fallaires corren tanto como pueden, y una pareja de recién casados son los encargados de parar a los primeros. Después de la celebración se hace una gran fogata con todas las “falles”.

Falles d’Isil

-En la Vall d’Aran se quema, la noche de la Revetlla, el “haro” en el centro de la plaza: una estructura de madera con puntales semejante al palo de Mayo, que será reemplazado el día de San Juan por un haro nuevo que se quedará allí hasta la Revetlla del año siguiente.

Cremada d’eth Haro

-En algunos pueblos que cuentan con multitud de fuentes y manantiales, hay costumbres que consisten en beber el agua de nueve, seis o tres fuentes. Recoger el rocío de la mañana del solsticio y guardarlo también es aún algo muy extendido en los pueblos rurales.

La coca de Sant Joan:

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La coca de Sant Joan es el alimento estrella de esta fiesta. Tanto salda como dulce, se sabe que la forma original de este pan o bizcocho era redondo, y a menudo se describe con un agujero en su centro, haciendo referencias muy claras a cultos solares e ígneos, como en el mismo caso de las sardanas, o el Haro de la Vall d’Aran.

Encliclopèdia de la Fantasia popular Catalana de joan Soler i Amigó.
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